https://mobirise.com/
Texto testimonial del maestro Pedro Grases en el libro de visitantes distinguidos de la Biblioteca Pedro Grases.

 

Testimonio escrito de los hijos delMaestro Pedro Grases: Pedro Juan, José Pablo, María Asunción y Manuel.

 

Opinión de tres ex-Presidentes de Venezuela: Carlos Andrés Pérez, Ramón J. Velázquez y Rafael Caldera (En orden cronológico en el Libro de Visitas de la Biblioteca Pedro Grases)

Biblioteca Pedro Grases

    Don Eugenio Mendoza atendió la sugerencia de Grases de hacer un instituto de enseñanza superior. “Juntos fueron a visitar los terrenos de la hacienda «La Urbina», sede de la nueva Universidad, y Grases entusiasmado le dona más de 70.000 volúmenes”, colección con varias secciones como temas venezolanos, humanísticos, y una representativa colección de libros raros y curiosos. Una biblioteca a la medida y preocupaciones intelectuales de un Maestro.

“Las bibliotecas son estructuras orgánicas que encierran diferentes mundos de sabiduría y –como las colecciones de arte-, cuando han sido formadas por una personalidad, terminan comportándose como retratos de su autor. […] El caso de la Biblioteca Pedro Grases (…) responde muy bien a estas consideraciones”. (Carmen D´Escrivan de Cárdenas, directora-fundadora de la Biblioteca Pedro Grases. En El Legado de Pedro Grases. Fundación Pedro Grases, Colección Estudios de Pedro Grases, Caracas, 2006).

    Para formalizar la entrega Pedro Grases consultó a su esposa Asunción Galofré de Grases y a sus cuatro hijos, Pedro Juan, José Pablo, María Asunción y Manuel. Ellos dijeron: ̶ Al trabajo de 40 años no se le pone precio. ̶ Doña Asunción Galofré de Grases al respecto escribe: “ …con honda satisfacción di mi consentimiento a dicha donación, la cual hicimos mi prenombrado esposo y yo, con el más sincero aplauso de mis hijos, y cuya ejecución le correspondió a mi esposo, como administrador de los bienes de la sociedad conyugal”. (Carta del 8 de diciembre de 1976, documento anexo en el Registro Principal).


    Al hacerse pública la noticia el periódico El Nacional en su mancheta dijo: Por si fuera poco el regalo de sí mismo Pedro Grases nos dona hoy su biblioteca. El Nacional – Caracas: Miércoles, 3 de Noviembre de 1976

Los 65 mil libros de Pedro Grases, ya no son suyos
Los donó a la Universidad Metropolitana

Por: Ronald Nava - Fotos: Juan García Solís
El Nacional, miércoles 3 de noviembre de 1976. (Primera página, Cuerpo C).

"Me duele muchísimo hacerlo, pero entiendo

que ésta es la mejor forma

de continuar una obra de toda una vida”.

En acto a efectuarse hoy en la Universidad

Metropolitana entregará

a esta institución su colección de 65.000 piezas.

“Libros con un poquito de casa donde vivir¨

Una masonería muy especial

El Trágico destino de las bibliotecas

privadas venezolanas. 

Descargar Entrevista Completa


El jueves 17 de noviembre de 1983, el Presidente de la República, Dr. Luis Herrera Campíns en cálido y emocionado discurso de inauguración subrayó: «Esta Biblioteca es ya y va a ser cada día más el gran monumento a la memoria de Don Pedro Grases».

Leamos algunos fragmentos significativos del discurso presidencial:

«Y esto es realmente muy interesante; no es el monumento a un venezolano nacido en Venezuela sino a un venezolano por propia decisión, por expreso deseo de su voluntad que hace 46 años, sin ningún tipo de bienes materiales, abogado y profesor y catedrático de árabe si no ando mal informado, huyendo del horror de la guerra civil española vino acá a Venezuela».

«Cecilio Acosta, en algunas de sus polémicas, dijo “Lo que yo digo perdura”, (…) a estas alturas de su vida, a estas alturas de la contribución admirable que en lo cultural, intelectual, histórico y humano le ha dado al país, Don Pedro Grases puede decir con razón, al ver su nombre en letras de relieve en el frontispicio de esta Biblioteca, lo que yo hice perdura y perdurará Don Pedro».

«Esta Biblioteca es una brisa de humanidades en esta Universidad fundamentalmente tecnológica, pero en cuyas autoridades, (…) siempre ha latido la preocupación por la función social que la cultura debe desempeñar en nuestras naciones».


Del discurso del Maestro Pedro Grases sustraemos las palabras siguientes: 

“Existe un binomio esencial para la Universidad: el aula con sus laboratorios y la biblioteca. O sea, la docencia oral y la de la cultura silenciosa”. (…) “La biblioteca universitaria ha de ser el apoyo más trascendente de la lección recibida y al mismo tiempo la morada del estudio, meditación y fraterna relación humana, así como los Institutos de Investigación, que colaboren con el desarrollo cultural del país”. (17/11/1983)

Esa histórica mañana el periódico El Nacional expresó el sentir del país:

Otro aporte de Pedro Grases 

a la cultura del país 

es la biblioteca que hoy 

se inaugura con su nombre 

El Nacional – Caracas: Jueves, 17 de Noviembre de 1983

De izq. A derecha, Manuel Pérez Vila, Pablo Pulido, Ramón J. Velásquez, Ignacio Iribarren Terrero, Julio Sosa Rodríguez y Alfredo Boulton.
El Maestro Pedro Grases y su hija María A. Grases Galofré en
las primeras exposiciones Bibliográficas realizadas en la Biblioteca, c. 1986.

EXORDIO A CARMEN D´ESCRIVAN DE CÁRDENAS

Maria Asunción Grases Galofré, Publicado en Metrovoz, 2005.
Exposición Bibliográfica en la Sala de Humanidades de la Biblioteca Pedro Grases.
De izq. a derecha, Ignacio Iribarren Terrero, Rector de la Universidad Metropolitana, 
el Embajador de España en Venezuela Amaro González de Meza y Carmen D'Escrivan de Cárdenas, 
Directora de la Biblioteca Pedro Grases. (Fotografía andromeda.unimet.edu.ve).

    Carmen Josefina D´ESCRIVAN de CARDENAS (El Palmar (Edo. Bolívar), 1925- Caracas (Venezuela), 2005). Licenciada en Bibliotecología de la Escuela de Bibliotecología y Archivología de la Facultad de Humanidades y Educación de la UCV. Directora Fundadora de la Biblioteca Pedro Grases de la Universidad Metropolitana.

    La Universidad Metropolitana, la Biblioteca Pedro Grases y toda la comunidad unimetana estarán para siempre en amorosa deuda con esta gran dama, quien entregó su esfuerzo de “profesional de primer orden”. Así la describía su Maestro Pedro Grases, cuya biblioteca le ayudó a crear. Como la hermosa planta acuática Victoria amazónica fue llamada Victoria Regina, Carmen Cárdenas hizo honor a la majestad de la tierra que la vio nacer, Guayana. 

    Existe la sincronicidad. En el momento en que el epónimo de la biblioteca y Carmen se conocen iniciaron una hermosa relación. El Dr. Grases fue su maestro en la Escuela de Bibliotecología de la Universidad Central de Venezuela. Esta relación se materializará como fervorosa relación de discípula y Maestro cuando es elegida, al ordenar y catalogar la primera donación de la biblioteca privada del Dr. Pedro Grases a la Universidad Metropolitana. Se inicia en los galpones donde ahora está Fundamet, mientras, la sede actual Biblioteca Pedro Grases se edificaba. Ambos participaron activamente en el proyecto aún en planos con los arquitectos, los hermanos Tomás y Eduardo Sanabria.

    En el año 1983 queda inaugurada la Biblioteca Pedro Grases y a Carmen D´Escriván le toca el momento: de prever (las bases del futuro) los servicios al usuario, la ubicación de las colecciones, evitar los extravíos de volúmenes, pensar en métodos de seguridad, las colecciones de Raros y Curiosos. La preocupación por la excelencia de hacer una biblioteca universitaria que prometía la magnitud actual con futuros desarrollos técnicos, inspira al Maestro y la envía a recorrer diversas universidades de los Estados Unidos, tales como la Lilly Lybrary en Indiana, la Biblioteca del Congreso, y otras más conocidas por su eficiencia universitaria.

    A su regreso, Carmen suma a sus bases de experiencias laborales anteriores además de su preparación profesional sus nuevos conocimientos. De allí nace esta conocida institución, como una de las mejores bibliotecas, fruto de la concepción inicial de ambas instituciones. El ordenado entusiasmo y capacidad de trabajo de Cármen de Cárdenas, su oportuna intuición y constante tesón de conocer las nuevas técnicas promovieron los servicios de catalogación moderna, el diseño de las políticas de desarrollo y enriquecimiento de colecciones, atención al público: estudiantes, tesistas e investigadores incluyendo el entrenamiento del equipo de trabajo que requería paciencia y comprensión, ejerció la función de supervisión individualizada y general, además de difusión educativa y cultural.

    En su reciente ida física los que tuvimos la suerte de estar a su lado y aprender de su seria profesionalidad, y elegancia de formas sentimos la profunda pérdida, Carmen D´Escrivan de Cárdenas se ha llevado con si mucha memoria de esfuerzos en proyectos, alegrías compartidas en esta nuestra querida Unimet, donde la biblioteca se reconocía como su Alma Mater. 

    Quiero dar las gracias a la Dra. Eleida García, segunda directora de la Biblioteca Pedro Grases que, por iniciativa suya, me invitó a escribir sobre Carmen y me brindó el honor de rendirle un muy merecido homenaje y reconocimiento, no sólo por los muchos años de devoción y la calidad de su entrega, sino por los logros que disfruta la comunidad unimetana.