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Pedro Grases i González


Vilafranca del Panedés (Cataluña-España) 17/09/1909 – Caracas (Venezuela) 15/08/2004.


    Educador, escritor, investigador, humanista, bellista, americanista, promotor de proyectos editoriales y culturales. 

Licenciado y Doctorado en Derecho, y Filosofía y Letras, respectivamente de la Universidad de Barcelona y de la Universidad de Madrid (España). 

    Fue un escritor y docente universitario exitoso en Cataluña, abogado en ejercicio en un reputado bufete y secretario particular de Carlos Pi i Sunyer, Alcalde de Barcelona. Al iniciarse la violencia de la guerra civil española Pedro Grases ayuda con salvoconductos a quienes van a perder la vida, hasta que le toca a él y debe refugiarse en Francia. Vive casi durante un año en La Chapelle-aux-bois, su esposa Asunción Galofré Tomás de Grases le había seguido con su primer hijo de año y medio, y en Epinal nace su segundo hijo. Por unos familiares cercanos que viven en Maracay, le es ofrecido venirse a Venezuela.

    Llegan a mediados de 1937. Pedro Grases adopta la nacionalidad venezolana en los años 54. Ejerció la docencia en la educación secundaria, universitaria y de especialización en Venezuela, y universitaria y de post-grado en los Estados Unidos e Inglaterra. Grases donó su biblioteca personal de más de 70.000 volúmenes al empresario Eugenio Mendoza para que hiciera la Universidad Metropolitana de Caracas, que él contribuyó a fundar. (Ver información específica en esta página web). El Congreso Nacional de Venezuela homenajeó a Grases al cumplir 40 años de docencia y 70 años de edad. Por Decreto Presidencial, se ordena la construcción de la Biblioteca Pedro Grases en la Universidad Metropolitana. 

    La Cámara Municipal de Chacao rindió homenaje al ilustre chacaoense cambiando el nombre de la Av. Los Chaguaramos, tramo Av. Eugenio Mendoza, Av. Santa Teresa de Jesús por el nombre de Calle Don Pedro Grases. (Gaceta Municipal de Chacao, 9 de agosto del 2010, Acuerdo Nº 041-10); significa el sitio donde por más de medio siglo trabajó el sabio humanista, donde funcionó la Secretaría de la Comisión Editora de las Obras Completas de Andrés Bello, finalmente, donde se realizó la Tertulia Sabatina de Grases que trajo tantos beneficios al desarrollo de Venezuela en la cultura y en la educación.

    Reconocido con doctorados honoris causa, premios, condecoraciones, nacional e internacionalmente el Maestro Pedro Grases destacó dos de ellos: el Premio “Pedro Grases a la Excelencia en Hispanismo”, que da anualmente el Amherst College, Massachussets desde 1983, y la escogencia de Pedro Grases su vida y su obra como tema para el Discurso de incorporación a la Academia de la Lengua (1992) de su devoto discípulo y compañero de trabajo Oscar Sambrano Urdaneta. 

    La Unión Europea acaba de hacer un homenaje al Prof. Pedro Grases en el Palacio de Egmont en Bruselas, 26 de febrero del 2015; y la Academia Venezolana de la Lengua correspondiente de la Real Española realiza un homenaje el 20 de abril del 2015, en conmemoración de los 10 años del fallecimiento del humanista.

    La obra escrita de Pedro Grases se está revalorando cada vez más en el mundo de habla y estudios hispanos. Arturo Uslar Pietri calificó la obra de Pedro Grases de “faraónica” y dividió el tiempo de las investigaciones documentales y bibliográficas en Venezuela en “antes y después de Pedro Grases”. No hay autor o tema venezolano del siglo XVIII al XIX que Grases no hay hecho aportes en muchos casos concluyentes.

Pedro Grases, el maestro.
Centenario de su nacimiento (1909-2009)
Breve Semblanza

Carlos Maldonado-Bourgoin, Correo del Caroní, 17 de Septiempre de 2009.

Vilafranca del Panedés (Cataluña-España) 17/09/1909-Caracas (Venezuela) 15/08/2004.


    Licenciado y doctor en Derecho, y Filosofía y Letras, de la Universidad de Barcelona y de la Universidad de Madrid (España). Educador, bibliófilo y bibliógrafo, lexicógrafo y filólogo, ensayista, insigne bellista, humanista, americanista, promotor de proyectos editoriales y culturales. 

Durante su juventud escribió teatro, poesía, tradujo obras del árabe al catalán, colaboró en periódicos y revistas de Cataluña y Madrid. 

    Llega a Venezuela en 1937 por la guerra civil española, adopta la nacionalidad venezolana en 1954. Ejerció la docencia en la educación secundaria, universitaria y de especialización en Venezuela y universitaria y postgrado en los Estados Unidos e Inglaterra. El Congreso Nacional de Venezuela homenajeó a Grases al cumplir 40 años de docencia y 70 años de edad.

    La academia unipersonal de su obra ha tocado distintos aspectos de la cultura venezolana e iberoamericana. Por contribución de empresarios amigos y discípulos, la producción parcial del Maestro se reunió en Obras de Pedro Grases, 21 Vols., Editorial Seix Barral, 1981-2002. 

    Reconocido con doctorados honoris causa, premios, condecoraciones, nacionales e internacionales el maestro destacó dos de ellos: el Premio “Pedro Grases” a la Excelencia en Hispanismo, que da anualmente el Amherst College, Massachussets desde 1983, y la escogencia de Pedro Grases su vida y su obra como tema para el discurso de incorporación a la Academia de la Lengua (1992) de su devoto discípulo y compañero de trabajo Oscar Sambrano Urdaneta. 

    En Venezuela recibió las distinciones de: profesor honorario de la Universidad del Zulia (1955), profesor vitalicio de la Universidad Metropolitana (1976), doctor honoris causa de la Universidad de Los Andes (1984) y doctor honoris causa de la Universidad Metropolitana (1988).


    Pedro Grases y la Universidad Metropolitana

Don Eugenio Mendoza en atención a la sugerencia de Pedro Grases funda la Universidad Metropolitana. Juntos visitaron los terrenos de La Urbina, y Grases le dona en un primer aporte más de 70.000 volúmenes, en su mayoría de temas venezolanos. (Una biblioteca a la medida y preocupaciones intelectuales de un maestro) 

    Por si fuera poco el regalo de sí mismo, Pedro Grases nos dona hoy su biblioteca. El Nacional,-Caracas: 3 de noviembre de 1976 El Dr. Luis Herrera Campins, el presidente de la Cultura, dicta el Decreto N° 279 (18/09/1979), que reza así: “Procédase a construir por cuenta del tesoro nacional el edificio sede de la Biblioteca de la Universidad Metropolita de Caracas que se denominará Biblioteca Pedro Grases”.

    Otro aporte de Pedro Grases a la cultura del país es la biblioteca que hoy se inaugura con su nombre. El Nacional, Caracas: 17 de noviembre de 1983.


Temas de estudio

    “Se ha dicho que no puede nadie aproximarse al estudio de la cultura de Venezuela sin encontrarse con Grases”. 

Junto a la docencia Grases busca la soledad para iniciar una gran obra de investigación, documentación y reflexión, y se integra a la vida cultural. Mantiene una sección fija de crítica literaria en El Heraldo, primera en el periodismo, apoya a la juventud y a grupos como Viernes y Surcos,... El doctor Ramón J. Velásquez, su fraternal amigo y contertuliano, así nos lo recuerda siempre.

    Con llanura don Pedro se propuso dejar constancia de sus búsquedas, donde advertía falta de orden, vacíos y cortes. Temas que la gente repetía con poca base y que la tradición había dejado así, plagados de medias verdades e inexactitudes. 

    El historiador Tomás Polanco Alcántara señalaba que su amigo Pedro no descansaba hasta verle el “espinazo” a un tema y así poder hablar y escribir, así mismo llamó “Pedestal sin Piedra” al Índice Acumulativo, Vol. 15, de Obras Pedro Grases como herramienta para los investigadores. 

    Grases estudió, rescató y difundió valores civiles de la tradición cultural venezolana de los tres últimos siglos en algunos casos, de forma concluyente. Hizo la vida en América con la idea puesta en la enorme contribución que puede dar la reorientación de los objetivos de la cultura. Andrés Bello, Francisco de Miranda y Simón Bolívar fueron sus faros. 

Entre los aportes del maestro a la historiografía de Guayana está el haber dado con el manuscrito original del Discurso de Angostura. Antes de ser pronunciado por el Libertador, el texto fue corregido por Jacinto Martel, Manuel Palacio Fajardo y otros, así fue leído. El Libertador obsequió a su edecán James Hamilton dichos papeles y sus familiares los guardaron por más de un siglo. (Obras, Vol. 4, pp. 269-279) A su vez, Grases hizo aportes a la historia de la imprenta y de los impresos en Guayana 1817-1822 (Obras, Vol. 9, pp. 143-238). Ordenó y completó además los números ordinarios y extraordinarios del Correo del Orinoco, e hizo un estudio crítico del órgano que aportó el plomo de las ideas a la contienda emancipadora.


    Citemos al intelectual guayanés Guillermo Sucre: “Pero más allá de sus virtudes intrínsecas, la obra de Grases tiene para los venezolanos una significación ejemplar: Por una parte, se entronca con la tradición humanística de los Arístides Rojas, Adolfo Ernst, Manuel Landaeta Rosales, Marqués de Rojas, Key-Ayala y Manuel Segundo Sánchez, entre los grandes estudiosos de la bibliografía nacional... Pero además esta obra es el mejor testimonio de que nada en la cultura es producto de la improvisación...” (G.S., Pedro Grases en la Biblioteca Nacional: la pasión de un bibliógrafo. Catálogo 15 de la Serie Premio Nacional de Literatura. 1994).

 

El maestro, Pedro Grases

Carlos Maldonado-Bourgoin

    Algunos personajes tienen presencia viva al invocarlos. Son nombres que traen a la mente aquellas cualidades tan propias que los destacaron y ennoblecieron. Decir que el santo que todo lo tiene, que todo lo da, es Juan el Bautista, no es en vano. Igual que el genio de la constancia, tenacidad y libertad es Simón Bolívar; que el patriota de la lealtad, la rectitud y el sacrificio es el Mariscal A. J. de Sucre o que el prócer civil de clase, honor y justicia es el Dr. J. M. Vargas.

    Cierra el año 2009, centenario del nacimiento del Maestro Pedro Grases, sinónimo de trabajo y de servicio, entre otros tantos atributos. Todos lo recuerdan como una “maquinita” de productividad y eficiencia, como un pozo inagotable de interrogantes y de conocimientos. Arturo Uslar Pietri calificó de “faraónica” su obra y dijo: “No se podrá escribir sobre las letras y el pensamiento venezolanos sin mencionar a Grases, sin servirse de Grases, sin seguir a Grases en la asombrosa variedad de sus pesquisas y hallazgos”.

    Por el “maestro” está perfectamente estudiado -de forma orgánica- el Pensamiento Político del Siglo XIX venezolano, y gracias a él se volvieron a leer a los clásicos de nuestra literatura. Documentación de aquí y de otras partes está catalogada y estudiada a fondo por su trabajo. Por Grases se descubrieron enigmas y se corrigieron imprecisiones en nuestra historia. Muchos, entre sorprendidos, e incómodos otros, llegaron a decir que Grases tenía facultades casi detectivescas.

    Las dos Guerras Mundiales y la Guerra Civil Española aportaron a Venezuela y a América valiosos recursos humanos. Con los emigrantes, se reforzó la cultura del trabajo, la experiencia, los conocimientos y la constancia en el hacer. Entre los que llegaron a esta tierra de promisión sobresale Pedro Grases, maestro de varias generaciones, cuya enseñanza se prolonga aún en el tiempo. Llegó a Venezuela el 17 de agosto del 1937 y fue entregado a la tierra venezolana el 17 de agosto del 2004. Su sepelio fue clamor de admiración, respeto y gratitud. Su vida había sido eso, un canto a la vida y al siempre estar haciendo. “He trabajado mucho y me he cansado muy poco”, decía.

    Ejerció la docencia por los cuatro costados de manera directa e indirecta, y fue un ejemplo. Sus clases eran formativas y entretenidas. Contribuyó a formar por añadidura, más que titulados, ciudadanos con otras potencialidades además del estudio. Los 21 volúmenes de obras de Pedro Grases, de unas 600 páginas cada una, son el principio de investigaciones de temas diversos.

    Para Grases, el ser profesor no tenía estancos ni horarios. Era, en sus palabras, un ejercicio continuo “a un paso cada día”. A menudo, a Grases se le escuchaba decir: “Más vale tener en la mano un corazón que un dólar”. Con apasionamiento, exclamaba: “La obra más grande es dedicarse a educar”, y concluía: “definitivamente hay que retomar el espíritu de esfuerzo, de trabajo con convicción, constancia y solidaridad”.

    El profesor y humanista era un hombre encandilado por el paisaje físico y humano de Venezuela y América. En la plenitud de su vida y con sobradas credenciales, se le tentó a quedarse en Harvard o en Bloomington, en los EE.UU., o en Cambridge, Inglaterra. Él rechazó esa tranquilidad por el encanto y las dificultades que hay aquí. Venezuela se había apoderado de él.

    Nunca quiso irse del país. Tampoco dejó de pensar y de estar cuando lo pudo en su añorada tierra de origen del Penedés (provincia de Barcelona). La casa particular de los Grases, el Nº 9 por donde pasa la recién nombrada calle Don Pedro Grases en La Castellana, era la Qta. Vilafranca, una de las primeras en la urbanización. Por más de 60 años se encontró allí uno de los recintos más prestigiosos de estudio, investigación y reflexión de la cultura venezolana, además de estar la sede de la Secretaria de la Comisión Editora de las Obras Completas de Andrés Bello. La casa de los Grases fue “Punto Fijo” para las libertades de América, como lo fue en la independencia la Casa de Miranda en Londres, en el 28 Grafton Way.

    Tuvo el metódico y laborioso maestro Grases que construir una casa aparte para albergar sus amados libros, valorados por libreros especializados del extranjero en considerables sumas. Dicha colección de miles de ejemplares fue entregada por él a comienzos del otoño de su vida a Eugenio Mendoza, su gran amigo, para que fundara la Universidad Metropolitana, en 1976. “Por si fuera poco el regalo de sí mismo, Pedro Grases nos dona hoy su biblioteca” (Viñeta de El Nacional — Caracas: Miércoles 3 de Noviembre de 1976).

    El 18 de septiembre de 1979, el Dr. Luis Herrera Campins, considera la donación hecha por Grases a Venezuela. Y para conmemorar sus 70 años de nacimiento y 40 de docencia, dicta el Decreto N° 279, que reza así: “Procédase a construir por cuenta del Tesoro Nacional el edificio sede de la Biblioteca de la Universidad Metropolitana de Caracas, que se denominará Biblioteca Pedro Grases”.

    Quienes tuvieron el privilegio de conocerlo personalmente, los que fueron sus correspondientes nacionales y extranjeros, quienes saben de él por referencia y los que obligatoriamente estudian sus trabajos, tienen presente al maestro Grases.

    Cataluña le recordó con solemnidad y emoción al cierre del año centenario de su nacimiento. Fue, con palabras, en sesión solemne en el Palacio de Requesens de la Real Academia de las Buenas Letras; con las musas, en el Palacio de la Música de Barcelona; en concierto, con la Orquesta Sinfónica del Vallés, bajo la dirección del Maestro David Giménez Carreras -sobrino del afamado tenor- y la actuación de la pianista venezolana Vanessa Pérez.

    Venezuela le ha recordado y le seguirá recordando al final de la efemérides en la Universidad Metropolitana, en la Fundación Francisco Herrera Luque, en la prensa especializada, en la radio y en la TV. La Comisión de Planificación y Desarrollo Urbano del Municipio Chacao ha producido el Acuerdo de la calle Don Pedro Grases, y el Sistema Nacional de Orquestas que preside el Maestro José Antonio Abreu lo homenajeó en octubre.

    La terrible y aleccionadora experiencia de Grases (tener que salir de España con 27 años de edad, esposa e hijo de dos años y medio, en 1936) fue aprovechada y con creces por el ilustre profesor universitario, escritor y político. Se fue para no perder la vida. La patria había sido tomada por el despropósito y el desgobierno. Fue una experiencia traumática que Grases transformó y cambio de signo al llegar a Venezuela en el vapor holandés “Simón Bolívar”.

    Don Pedro siempre lo recordaba en sus charlas y entrevistas, en textos y en confidencias epistolares. Cincuenta y cinco años más tarde, en carta a la profesora Monse Gárate, en 1992, escribe: “lo fundamental en la vida es la gente buena, con alma y sentimiento que sirve a los demás. […] Desde entonces he procurado seguir el ejemplo de las personas generosas y sanas de espíritu”.

    Pronunciar el nombre de Pedro Grases es referirse a la apropiada palabra de trabajo y servicio. Es hablar de un hombre que ejerció de puente y de embajador académico entre América y Europa. Don Pedro Grases un nombre que es hoy referencia viva de la cultura hispánica.


    El maestro, Pedro Grases | MI RINCÓN DE LECTURA https://mirincondelecturabpg.wordpress.com/pedrograses 

Revista Sala de Espera, Noviembre del 2010.


    El maestro, Pedro Grases | Revista Sala de Espera Venezuela

www.saladeespera.com.ve › Reportajes › Letras y Tiempos


CURRICULUM VITAE DE PEDRO GRASES


I. DATOS PERSONALES

Nombre y apellidos: Pedro Grases González

Lugar y fecha de nacimiento: Vilafranca del Penedés, Provincia de Barcelona, España, 17 de septiembre de 1909.

Lugar y fecha de muerte: Caracas, 15 de agosto del 2004.

Nacionalidad: Venezolano por adopción.


II. ESTUDIOS REALIZADOS

Estudios Secundarios: Colegio Sant Ramon de Penyafort, Vilafranca del Penedés (1921-1926). 

Estudios Universitarios: Licenciaturas en Filosofía y Letras, y en Derecho, Universidad de Barcelona, España (1926-1931).

Estudios de Postgrado: Doctorados en Filosofía y Letras, y en Derecho (1931-1932).


III. ACTIVIDAD DOCENTE

Profesor de Educación Media: Instituto Escuela Giner de los Ríos, en Barcelona (1932-1936); Liceo Fermín Toro (1937), Escuela Normal Superior (1937), Liceo Andrés Bello (1938-1939) y Colegio América (1945-1952), en Caracas. 

Profesor de Educación Superior: Universidad de Barcelona (1933-1936); Instituto Pedagógico Nacional (1937-1948), Universidad Central de Venezuela (1946-1979) y Universidad Católica Andrés Bello (1959-1961), en Caracas. 

Profesor Visitante en Universidades: Departamento de Lenguas Romances de la Universidad de Harvard, en Estados Unidos (1946-1947); Profesor de la Cátedra Simón Bolívar de la Universidad de Cambridge, en Inglaterra (1974-1975); y Profesor Visitante de la Universidad de Indiana, Bloomington, en Estados Unidos (1977). Profesor Extraordinario del Programa Internacional de Estudios Hispánicos, Latinoamericanos y Europeos, Fundación José Ortega y Gasset y Universidad de Minnesota, Toledo- España, 1982.


IV. CARGOS Y COMISIONES DE TRABAJO

En instituciones públicas: Jefe de la Oficina de Bibliografía Venezolana de la Biblioteca Nacional (1943-1948); Jefe del Departamento de Castellano del Instituto Pedagógico Nacional (1947); Secretario de la Comisión Editora de las Obras completas de Andrés Bello (1948-1978); Miembro de la Junta Directiva del Colegio América (1952-1955); Consultor Bibliográfico de Venezuela en la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos (1954); Director interino del Instituto de Filología de la Universidad Central de Venezuela (1955-1956); Secretario de la Comisión Técnica Asesora de las Obras completas de Rafael María Baralt (1956-1957); Director de la Escuela de Biblioteconomía y Archivología de la Universidad Central de Venezuela (1957-1958); Secretario de la Comisión Editora de las Obras escogidas de Agustín Codazzi (1958); Asesor técnico de los Escritos del Libertador (1962-1976); Secretario del Comité de Ediciones Culturales y Económicas del Cuatricentenario de Caracas (1963-1968); Coordinador de la colección Historia de las finanzas públicas de Venezuela en el siglo XIX (1969-1981);Asesor general de la Fundación La Casa de Bello (1977-2001); Miembro de la Comisión Catalana del Quinto Centenario del Descubrimiento de América (1985), Miembro del Consejo Asesor de la Fundación Congrés de Cultura Catalana (1993), entre otros. 

En instituciones privadas: Consejero de la Fundación Eugenio Mendoza (1952-1988) y Presidente del Comité de Cultura (1978-1988); Miembro del Consejo Consultivo del Diccionario de Historia de Venezuela, Fundación Polar (desde 1983), entre otros. 


V. REDACCIÓN Y DIRECCIÓN DE PUBLICACIONES PERIÓDICAS

En España: Sol Ixent (1925-1926) y Gaseta de Vilafranca (1930-1931), en Vilafranca del Penedés; Hélix (1929-1930) y L’horitzó (1935), en Barcelona. 

En Venezuela: “Página Literaria” de El Heraldo (1938-1942), “Página Pedagógica” de El Universal (1939), “Página Cinematográfica” de Crítica (1940), “Revista de América” de Ahora (1941), Revista del Instituto Pedagógico Nacional (1944-1945), Revista Baraltiana (1957-1962) y Anales del Instituto Pedagógico Nacional (1943-1945), en Caracas. 


VI. MIEMBRO DE ACADEMIAS Y SOCIEDADES 

En España: Real Academia de Buenas Letras de Barcelona (1968), Real Academia Española de la Lengua (1981) y Real Academia de la Historia (1997).

En Venezuela: Academia Venezolana de la Lengua (1980) y Academia Nacional de la Historia (1996).

En otros países: Academia de Letras de Cuba (1946), American Association of Teachers of Spanish and Portuguese (1951), Sociedad Colombina Panamericana, La Habana-Cuba (1953), Academia Argentina de Letras (1960), Academia Nacional de Letras de Uruguay (1961), Academia de la Historia de Chile (1964), Centro de Estudios Históricos Militares de Perú (1968), Academia de Historia de Perú (1971), Sociedad de Bibliófilos de Chile (1971), Academia Peruana de la Lengua (1973), Sociedad de Historia de Perú (1982), Asociación de Bibliófilos de Barcelona (1985) y Academia Norteamericana de la Lengua Española (1993).


VII. DISTINCIONES UNIVERSITARIAS

En España: Doctor Honoris Causa de la Universidad de Barcelona (1985).

En Venezuela: Profesor Honorario de la Universidad del Zulia (1955), Profesor Vitalicio de la Universidad Metropolitana (1976), Doctor Honoris Causa de la Universidad de Los Andes (1984) y Doctor Honoris Causa de la Universidad Metropolitana (1989).

En otros países: Profesor Honorario de la Universidad de Chile (1955), Profesor Honorario de la Universidad de San Marcos (1982) y Doctor Honoris Causa de la Universidad de Miami (1983).


VIII. PREMIOS

En España: Premio Catalunya Enfora, Instituto Catalán de Cooperación Iberoamérica (1983). 

En Venezuela: Premio Nacional Andrés Bello (1953); Premio Municipal de Literatura, Mención Investigación Literaria, Histórica y Social (1979); Premio de Historia del CONAC (1981) y Premio Nacional de Literatura (1993). 

En otros países: Premio Internacional por Excelencia, University of Colorado Boulder, Estados Unidos, 1985; Premio Internacional Nicolás Antonio, Universidad de Siracusa, Estados Unidos (1991). El Amherst College (Massachussets- EEUU), otorga el «Premio Pedro Grases a la Excelencia en Hispanismo», desde 1992.


IX. CONDECORACIONES

En España: Orden de Alfonso X El Sabio, Encomienda (1973), Gran Cruz de Isabel La Católica (1981) y Creu de Sant Jordi (1982). 

En Venezuela: Medalla de Instrucción Pública (1947), Orden Andrés Bello, Segunda Clase (1962) y Primera Clase, Banda de Honor (1966), Orden del Libertador, Comendador (1965), Gran Oficial (1973) y Gran Cordón (1983), Diploma al Mérito otorgado por el Concejo Municipal del Distrito Federal (1966), Orden Francisco de Miranda, Segunda Clase (1967) y Primera Clase (1969), Orden Mérito al Trabajo (1971), Orden José María Vargas (1975), Orden Cruz de las Fuerzas Armadas Terrestres, Segunda Clase (1978) y Orden Cecilio Acosta, Primera Clase (1981).

En otros países: Orden do Cruzeiro do Sud, Brasil (1957); Orden de Céspedes, Cuba (1958); Orden al Mérito, Chile (1966); Orden El Sol, Perú (1968); Orden San Carlos, Comendador, Colombia(1970); Orden Das Grosse Verdienskreutz, Alemania (1971); Order of the British Empire, Comendador del Imperio Británico, (C.B.E) 1976; y Orden de Educación, Oficial, Bolivia (1980).


X. PUBLICACIONES

La relación de sus publicaciones ha sido compilada por Horacio Jorge Becco en Bibliografía de Pedro Grases (Caracas, 1997 y 1987). Allí figuran 695 registros distribuidos del modo siguiente: I. Libros y folletos; II. Ediciones, compilaciones y prólogos; III. Obras en colaboración; IV. Participación en obras colectivas; V. Obras de Pedro Grases; y VI. Obras de referencia.


CRONOLOGIA


1909

Nace el 17 de septiembre en Vilafranca del Penedés, Provincia de Barcelona, España. 


1921

Estudia y se gradúa en el Colegio San Ramón de Penyafort de su villa natal. A los 14 años ya es redactor y colaborador de la revista Sol Ixent de su colegio, escribe en periódicos y revistas de modo especial en la Gaseta de Vilafranca, igualmente escribe en la prensa de Barcelona. Páginas de esta etapa juvenil fueron recogidas en Hores de joventut i de maduresa, Vol. 16 de Obras de Pedro Grases, Editorial Seix-Barral, 1987. 


1926-1931 

Estudia Filosofía y Letras paralelamente con Derecho en la Universidad de Barcelona. Obtiene el Premio Extraordinario en la Licenciatura de Filosofía y Letras. 


1929

Traduce del árabe al catalán el cuento Historia de Amara la cantora, que publica la Revista Filosofía y Letras, Madrid. 


1929-1932

Es promotor y co-redactor de la revista de vanguardia Hélix, en Vilafranca del Penedés. En ella colaboran además, Juan Ramón Masoliver, Carlos Clavería, Guillermo Díaz Plaja (todos de la misma promoción de Pedro Grases). Figuran también en la revista Benjamín Jarnés. Max Aub, Gómez de la Serna, Foix, Giménez Caballero, Luis Buñuel y tiene como ilustradores a Joan Miró, Salvador Dalí, Benjamín Palencia y Ángel Planells. 


1931-1932 

Es pensionado por la Universidad de Barcelona para realizar los dos doctorados en Filosofía y Letras, y en Derecho, en Madrid.


1932-1936 

Actúa como secretario particular del ingeniero Carlos Pi i Suñer, Diputado a las Cortes por Barcelona, Ministro de Industria,… Grases le sigue y le apoya en importantes responsabilidades incluida la de Alcalde de Barcelona.


1936 

Superadas las circunstancias del encarcelamiento del gobierno catalán a bordo del buque «Uruguay», Pedro Grases se dedica a ejercer el derecho en Barcelona, asociado al eminente jurista José Puig Brutau. Hace igualmente docencia en el Instituto Giner de los Ríos y en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Barcelona. Allí imparte el curso de iniciación a la lengua árabe.


1936 

Estalla la guerra civil y Pedro Grases gestiona salvoconductos para personas que pueden perder la vida, pronto le toca su turno y tiene que refugiarse en Francia. A finales de año le siguen su esposa doña Asunción Galofré y su pequeño hijo Pedro Juan. Se residencian temporalmente en La Chapelle-aux-Bois, en los Vosgos. Nace en Epinal el segundo hijo del matrimonio José Pablo “Pepe”.


1937 

Pedro Grases con su esposa Asunción y sus dos hijos (Uno de tres años y otro de seis meses), parte del puerto Boulogne-sur-Mer rumbo a la América a bordo del vapor holandés «Simón Bolívar».


1937 

Arriban el 17 de agosto a La Guaira y se residencian temporalmente en Maracay. La primera actividad de Pedro Grases fue de vendedor de la Casa Blöhm. Él mismo recuerda: «Por conducto del profesor José A. Vandellós,… tuve acceso al Ministro de Educación, doctor Rafael Ernesto López, quien me rescató para la educación, como profesor del Liceo Fermín Toro y de la Escuela Normal Superior. Así comenzó mi aprendizaje en Venezuela». (Vol. 1 de Obras de Pedro Grases).


1938 

Profesor en el Liceo Andrés Bello, en Caracas. 


1938-1942

Publica su primer opúsculo Orígenes de la poesía lírica medieval en Europa. Organiza la Primera Exposición del Libro Venezolano, muestras bibliográficas que realiza consecutivamente hasta 1942. Fue redactor por cuatro años de la «Página Literaria» del diario El Heraldo (Editoriales, crítica e investigación, noticias e informaciones), uno de los primeros espacios fijos en el periodismo venezolano. En estas páginas anuncia su proyecto cultural a realizar en Venezuela, explicando además la necesidad de las tertulias. Algunas de estas notas fueron recogidas por el autor. Colabora en El Universal, entonces dirigido por Pedro Sotillo. Asiste a los almuerzos y las tertulias del grupo literario Viernes y apoya agrupaciones como Pasos, Estudios y otros.


1939 

Agosto y septiembre. Viaje por América del Sur. Apunta Grases: «Era la reacción lógica entre la sorpresa que me había producido el primer conocimiento de la América Hispana, después de mi llegada a Venezuela en agosto de 1937. Viví la vehemente tentación de disponer de una idea más amplia de lo que era el mundo americano de habla hispánica…» (Obras, 1). En Santiago de Chile adquiere en una venta de libros viejos el estudio de las versificaciones del Cantar del Mio Cid hecha por Andrés Bello, humanista al que Grases dedicará toda una vida. 


1940 

Con el pie editorial de Viernes, sale a la luz el opúsculo bibliográfico sobre Estudios de castellano. 


1941 

Ocupa la secretaría de la Sociedad Venezolana de Bibliófilos, de efímera existencia. Redactor de la sección Revista de América del periódico caraqueño Ahora. En nombre de la Academia Venezolana de la Lengua correspondiente de la Real Española, pronuncia una conferencia en conmemoración del VIII Centenario del Poema del Mio Cid, en la Universidad de Central Venezuela, la cual será publicada bajo el título de Don Andrés Bello y el Poema del Cid. 


1942 

Es editado el Catálogo de la Segunda Exposición del Libro Venezolano. La Academia Carioca de Letras (Río de Janeiro), lo designa Miembro Correspondiente. 


1943 

Publica La singular historia de un drama y un soneto de Bello, cuya venta entre los profesores y alumnos del Instituto Pedagógico Nacional se destina a la erección en el patio de honor de un busto en bronce de don Andrés Bello, que será inaugurado por el General Isaías Medina Angarita, Presidente de la República.

Es nombrado Jefe de la Oficina Bibliográfica Venezolana en la Biblioteca Nacional. Crea en el Instituto Pedagógico Nacional el «Patronato pro-estudios Andrés Bello», con el propósito de editar las Obras Completas de Bello sobre la edición chilena (1881-1892). Prepara el Anuario bibliográfico venezolano (1942), que continuará bajo su dirección hasta 1948. Reúne la Bibliografía de Don Arístides Rojas (1826-1894), que será editada por la Biblioteca Nacional. 


1944 

Director-editor de los «Anales del Instituto Pedagógico Nacional». Electo Miembro Correspondiente por el Estado Miranda de la Academia Nacional de la Historia. 


1945-1955 

Redactor de la Revista del Instituto Pedagógico Nacional. Profesor del Colegio América (San Bernardino), del que será Miembro y Presidente de su Junta Directiva hasta 1955. 


1945 

Obtiene la Beca de la Fundación Rockefeller para realizar investigaciones en la Biblioteca del Congreso, Washington.


1946-1948 

Publica El Resumen de la Historia de Venezuela de Andrés Bello que trata sobre la existencia de esta obra, hipótesis confirmada con el hallazgo del impreso en 1948, descubrimiento bibliográfico del siglo en Venezuela. Edita en Buenos Aires, Andrés Bello, el primer humanista de América, denominación acuñada por Grases y de permanente usó a partir de entonces. Miembro Correspondiente de la Academia de Letras (Cuba).


1946-1947 

Profesor Visitante del Departamento de Lenguas Romances de la Universidad de Harvard (EEUU).


1947 

Regresa a Caracas y se reintegra a la jefatura de la Oficina de Bibliografía Venezolana en la Biblioteca Nacional. Es nombrado jefe del Departamento de Castellano en el Instituto Pedagógico Nacional. Recibe la Medalla de Instrucción Pública (Caracas). 


1946-1979 

Es profesor-fundador de la Facultad de Humanidades de la Universidad Central de Venezuela hasta su jubilación. 


1948 

Durante la presidencia de don Rómulo Gallegos se crea la Comisión Editora de las Obras Completas de Andrés Bello. Se designa a Grases como Secretario de la misma.


1949

Edita La conspiración de Gual y España y el ideario de la independencia, una de investigaciones más orgánicas e imperecederas. 


1950 

Aparece editado en Argentina los Doce estudios sobre Andrés Bello. Colabora en el Boletín del Instituto Caro y Cuervo de Bogotá. 


1951 

Fue designado Miembro Honorario de la American Association of Teachers of Spanish and Portuguesse. Compila los Materiales para la historia del periodismo en Venezuela, durante el siglo XIX. 


1952-1956 

Miembro del Comité Organizador de la Semana de Bello en Venezuela. Compila los textos de los libros alusivos,


1952-1989 

Consejero de la Fundación Eugenio Mendoza y responsable del Comité de Cultura y de sus publicaciones. Se editan las biografías escolares de figuras venezolanas e importantísimos textos para la ciencia, la tecnología, la educación y la cultura nacionales.


1953 

Recibe el Premio Nacional Andrés Bello por el ensayo La épica española y los estudios de Andrés Bello sobre el Poema del Cid. Dirige para la Secretaría General de la X Conferencia Interamericana (Caracas), las ediciones de la «Colección Historia», donde publica las Obras de Juan Germán Roscio y «El Colombiano» de Francisco de Miranda, entre otras. 

Presenta los ensayos En torno a la obra de Bello y los Temas de bibliografía y cultura venezolanas, impreso en Buenos Aires. 


1954 

Se naturaliza venezolano, recomiendan su solicitud de ciudadanía Augusto Mijares, Rafael Caldera, Gustavo H. Machado, Nicolás E. Navarro y Cristóbal L. Mendoza. Treinta y dos años después el nuevo grupo de venezolanos naturalizados va a llevar el nombre de «Don Pedro Grases». 

Acepta la invitación de ser consultor bibliográfico sobre Venezuela, en la Biblioteca del Congreso en Washington, donde reside tres meses. Pronuncia una conferencia en la citada biblioteca sobre el tema «Bello y sus Obras Completas». Ordena las Obras Completas de Simón Rodríguez y recopila un volumen sobre escritos dedicados al análisis de su vida y obra. 


1955 

Secretario de la Comisión Nacional para conmemorar el primer centenario del Código Civil chileno, obra de Andrés Bello.

Se incorpora como Profesor Honorario de la Facultad de Filosofía y Educación en la Universidad de Chile, presentado por don Guillermo Feliú Cruz.

La Universidad del Zulia (Maracaibo), le confiere el título de Profesor Honorario de la Facultad de Derecho. Director interino del Instituto de Filología de la Universidad Central de Venezuela por ausencia del maestro Ángel Rosenblat. 


1956 

Cursillo sobre Andrés Bello en la Universidad Nacional del Zulia. Comienza la publicación de los «Índices analíticos de revistas venezolanas» (El Liceo Venezolano, La Guirnalda, La Oliva, Revista Literaria, Vargasia), Facultad de Humanidades y Educación de la Universidad Central de Venezuela. Organiza el Primer Festival del Libro de América, en esta casa de estudio. Secretario y responsable de la Comisión Técnica Asesora de la edición Obras Completas de Rafael María Baralt. 


1957 

Ejerce ad honorem la Dirección de la Escuela de Biblioteconomía y Archivología en la Facultad de Humanidades y Educación, a su vez la dirección de la Biblioteca Central de la UCV. Es redactor de la Revista Baraltiana (Caracas). Recibe la condecoración Orden do Cruzeiro do Sud (Comendador), de la República del Brasil. 


1958 

Fue director de la Biblioteca Nacional de Venezuela. 


1958-1961

Condecorado con la Orden de Céspedes, de Cuba.

Secretario de la Comisión Editora de las Obras Escogidas de Agustín Codazzi. Colaborador de la Colección Histórico-económica del Banco Central de Venezuela. Coopera en la publicación de la Biblioteca de la Academia Nacional de la Historia en conmemoración del Sesquicentenario de la Emancipación de Venezuela. Publica Gremio de discretos y Orígenes de la imprenta en Venezuela y primicias editoriales de Caracas. 


1959-1961

Profesor en la Escuela de Letras de la Universidad Católica Andrés Bello, en Caracas. 


1960 

Aparecen Nuevos temas de bibliografía y cultura venezolanas. Participa en la edición del «Pensamiento Político Venezolano del Siglo XIX», colección dirigida por el historiador Ramón J. Velásquez. Es elegido Miembro Correspondiente de la Academia Argentina de Letras (Buenos Aires). 


1961 

La Academia Nacional de Letras del Uruguay lo designa Académico Correspondiente. Publica Estudios bibliográficos, con prólogo de Rafael Caldera. 


1962 

Recibe la Orden Andrés Bello (Corbata), Caracas. Prepara como asesor técnico los Escritos del Libertador, que serán editados por la Sociedad Bolivariana de Venezuela. Su cooperación alcanza al tomo XII en 1976. Edita su Tiempo de Bello en Londres y otros ensayos. 


1963 

Secretario del Comité de Ediciones para conmemorar el Cuatricentenario de Caracas; colaborador de ediciones del Banco Central de Venezuela, organiza la Colección Cuatricentenaria de la Ciudad de Caracas y participa en la serie Fuerzas Armadas de Venezuela en el Siglo XIX. 


1964 

Designado Miembro Correspondiente de la Academia de la Historia de Chile. 


1965

Condecorado con la Orden del Libertador (Comendador), Venezuela. 


1966 

Orden al Mérito (Comendador) de Chile. Orden Andrés Bello (Primera Clase, Banda de Honor), en Caracas. Diploma al Mérito del Concejo Municipal del Distrito Federal (Caracas).

Colaborador en la serie «Testimonios», editadas por el Instituto Nacional de Hipódromos.

Realiza una gira de conferencias por Alemania (Bonn y Hamburgo) y Holanda (Utrecht). Publica Londres en la vida y obra de Andrés Bello, editado por The Hispanic and Luso Brazilian Council (Londres), y participa en las conferencias conmemorativas del Centenario de Bello, Canning House. 


1967 

Orden Francisco de Miranda (Segunda Clase), Venezuela. Se reedita los Nuevos temas de bibliografía y cultura venezolana; publica la Historia de la imprenta en Venezuela, hasta el fin de la Primera República (1812) y la tercera edición de Gremio de discretos, en Barcelona (España). 


1968 

Es electo miembro de la Real Academia de Buenas Letras, Barcelona. Es condecorado con la Orden El Sol del Perú (Encomienda), Lima. Recibe Diploma de Honor del Centro de Estudios Histórico-Militares del Perú.

En Venezuela con pie impresor del Ministerio de Educación, se reúnen los dos volúmenes de Investigaciones bibliográficas, con prólogo de Agustín Millares Carlo. 


1969 

Orden Francisco de Miranda (Primera Clase), en Caracas. Cooperará en las ediciones homenaje al Sesquicentenario del Congreso de Angostura. Coordinador de la compilación y edición de la Historia de las finanzas públicas de Venezuela en el siglo XIX. 


1970 

El gobierno de Colombia lo condecora con la Orden San Carlos (Comendador). La Universidad Central de Venezuela edita Libros Venezolanos: Catálogo, con participación en la Primera Exposición Mundial del Libro (Santo Domingo). 


1971

Condecorado con la Orden La Cruz del Mérito «Das Grosse Verdienskreutz», del gobierno de Alemania. Miembro Correspondiente de la Academia de Historia del Perú. Miembro de la Sociedad de Bibliófilos de Chile. 


1973 

Orden de Alfonso X El Sabio (Encomienda), del gobierno de España. Miembro Correspondiente de la Academia Peruana de la Lengua. Orden del Libertador (Gran Oficial), Venezuela. Finaliza la reedición anotada de las revistas publicadas por Andrés Bello en Londres, Biblioteca Americana y El Repertorio Americano, ediciones de la Presidencia de la República. Comienza el Archivo de Sucre con los primeros ocho volúmenes para la Fundación Vicente Lecuna. Reúne el material titulado Presencia de don Andrés Bello en España. 


1974-1975 

Realiza gira por universidades de los Estados Unidos (Indiana, Ohio, Washington, Harvard y Yale). Profesor de la Cátedra Simón Bolívar en la Universidad de Cambridge, Inglaterra. 

Publica Libros y libertad y Digo mi canción a quien conmigo va, donde reúne testimonios sobre amigos y evocaciones de temas histórico-literarios. En Georgetown, Guyana, circula Significante of Andrés Bello in western culture. 


1975 

Orden José María Vargas de la Universidad Central de Venezuela. En Londres editan Britain and Hispanic Liberalism (1800-1830) con el sello de The Hispanic and Luso Brazilian Council. 


1976 

Dona su biblioteca particular a la Fundación Universidad Metropolitana de Caracas. Es nombrado Profesor Vitalicio de esta casa de estudios. Recibe la Orden del Imperio Británico (Comendador Honorario), «Order of the British Empire» (Honorary Commander), en la Embajada del Reino Unido de Caracas. 


1977

Profesor Visitante en la Universidad de Indiana, Bloomington, EEUU.

La Fundación La Casa de Bello, continuación de la Comisión Editora de las Obras Completas de Andrés Bello, lo incorpora como su asesor general. Amplía su Bibliografía de don Arístides Rojas (1826-1894); y reordena los materiales de El Archivo de Bolívar: Manuscritos y ediciones, que editará la Universidad Simón Bolívar. 


1978

Preside el Comité de Cultura de la Fundación Eugenio Mendoza. Orden Cruz de las Fuerzas Terrestres. Lleva el nombre de «Pedro Grases» la promoción de Licenciados en Biblioteconomía y Archivología de la Facultad de Humanidades de la Universidad Central de Venezuela. Son publicados Algunos temas de Bello y Otros temas de bibliografía y cultura venezolanas. 


1979 

Premio Municipal de Literatura, mención Investigación Literaria, Histórica y Social, Concejo Municipal de la Ciudad de Caracas. Se jubila como profesor de la Universidad Central de Venezuela. La promoción de bibliotecología de ese año lleva el nombre de "Pedro Grases".

18 de septiembre. Se decreta la construcción del edificio que se denominará «Biblioteca Pedro Grases» en la Universidad Metropolitana de Caracas, por el Presidente de Venezuela, Dr. Luis Herrera Campíns. Son editados El Archivo de Sucre; De la imprenta en Venezuela y algunas obras de referencia y por la Biblioteca Ayacucho una antología titulada Obra literaria de Andrés Bello, con estudio preliminar. 


1980 

Individuo de Número a la Academia Venezolana Correspondiente de la Real Española. El discurso se titula «Pérez Bonalde y Menéndez Pelayo a propósito del Cancionero de Heine» y la contestación correspondió al académico don Rafael Caldera.

Orden Boliviana de Educación (Oficial), en Caracas. Gira por universidades estadounidenses en California (Stanford, Berkeley y Los Ángeles).


1981 

El Congreso Nacional de la República acuerda por unanimidad expresar la gratitud de Venezuela a Pedro Grases por su fecunda labor como educador. 

La Editorial Seix-Barral de Barcelona, completa la impresión de los Vóls. 1 y 8 de las Obras de Pedro Grases. Presentación de las mismas y homenaje del Ejecutivo Nacional, celebrado en La Casa de Bello (Caracas).

Acto en homenaje por su labor docente y de investigación, acordado por la Facultad de Humanidades y Educación de la Universidad Central de Venezuela.

Condecorado en Madrid con la Gran Cruz de Isabel La Católica.

Orden Cecilio Acosta (Primera Clase), Venezuela. Pronuncia un discurso inaugurando la estatua de Andrés Bello en la sede de la Oficina de Educación Iberoamericana, Madrid. Es designado Consejero del Instituto de Cooperación Iberoamericana por S. M. Juan Carlos I. Participa en los actos del 12 de octubre en Sevilla, La Rábida y en Palos de la Frontera, en preparación del V Centenario del Descubrimiento de América.

Jornadas del Bicentenario de Andrés Bello, convocadas por el Instituto de Cooperación Iberoamericana, Madrid.

La Comisión Nacional de Cultura (Venezuela), le otorga el Premio de Historia. En el Palacio de Miraflores (Caracas), pronuncia el discurso en nombre de los autores distinguidos con premios en el año. Allí señala: «Cada quien contribuye con su grano de arena a ordenar y definir la civilización a que estamos incorporados. Son todos esfuerzos convergentes hacia un fin común en el que se apoya y halla reservas para perseverar en el empeño, con la esperanza de lograr una mayor o menor participación pública con su obra. Un premio no es un fin de carrera, desde luego, pero es un importante hito en el recorrido vital de una persona... En el fondo la máxima ambición de cada escritor o artista es el ofrecimiento de su mensaje en el campo que ha preferido como mayor dedicación, con la creencia de que será recibido por sus contemporáneos y acaso sobreviva en sucesivas generaciones. Sin esta receptividad se ha perdido la existencia». (Obras, 14).


1981 

El periodista Joaquín Soler Serrano realiza una entrevista de una hora a Pedro Grases en su programa A Fondo para la Televisión Española, en la misma llama a Pedro Grases «sumo sacerdote del culto a Andrés Bello». En dicho programa entrevistó a figuras de las letras hispanoamericanas como Octavio Paz, Juan Rulfo, Juan Carlos Onetti y Alejo Carpentier entre otros. 


1982 

El Gobierno de la Generalitat de Catalunya, Barcelona le otorga la condecoración Cruz de San Jorge,«Creu de Sant Jordi», entre los homenajeados están el historiador Miguel Batllori y el artista Antoni Tápies.

En España la Editorial Seix-Barral, termina los Vóls. 9 y 11 de las Obras de Pedro Grases.

12 de octubre. En celebración del Día de la Hispanidad pronuncia un discurso sobre «El carácter hispánico de la Emancipación hispanoamericana», en el salón San Jorge de la Generalitat de Catalunya (Barcelona).

19 de noviembre. Es nombrado profesor Honorario de la Universidad de San Marcos y se le designa miembro de la Sociedad de Historia del Perú. 


1983 

Recibe el Doctorado Honoris Causa en la Universidad de Miami (Coral Gables). Es orador de orden al finalizar el curso académico.

El Amherst Collage en Massachusetts, EE.UU. instituyó en ese año el “Premio Pedro Grases de Excelencia en Hispanismo”, que se otorga anualmente. La Universidad de Los Andes otorga el Doctor Honoris Causa a Pedro Grases, distinción que recibe junto con los escritores Alejo Carpentier y Fernando Paz Castillo.

Junio. En Barcelona, la editorial Seix-Barral entrega los Vóls. 10, 12, 13 y 14 de las Obras de Pedro Grases. En esta ciudad recibe el premio «Catalunya Enfora» que es concedido por el Instituto Catalán de Cooperación Iberoamericana por primera vez, distinción creada por la Fundación Bertrán.

17 de noviembre. Solemne inauguración en la Universidad Metropolitana, del edificio «Biblioteca Pedro Grases». El presidente Luis Herrera Campíns lo condecora con la Orden del Libertador (Gran Cordón. Primera Clase). En su discurso aclara los pormenores en el proceso formativo de su fondo bibliográfico: «Desde un buen comienzo me decidí a coleccionar libros, folletos y publicaciones periódicas que pudiesen conformar un fondo de referencias y apoyo para un centro de investigaciones hispánicas, principalmente venezolanista. Conté con el consejo y orientación de grandes ciudadanos, a quienes he procurado rendir en todo instante mi tributo de acatamiento y respeto. En más de una oportunidad se estuvo a punto de establecer un instituto que hubiese podido utilizar mis libros como herramientas de consulta, pero el azar o las ocurrencias lo impidieron y creo que fue venturoso, porque ahora la colección particular que iba reduciendo en mi casa el espacio habitable, se halla dispuesta en su lugar natural: una universidad, y una universidad joven como la Metropolitana que vive la época inicial de pleno desarrollo y por tanto es amoldable en cuanto a su ordenamiento y destino». 

17 de diciembre. Participa en Londres como Orador de Orden en la inauguración del Museo Casa de Miranda, en Grafton Street. 


1984 

La Universidad de Los Andes (Mérida, Venezuela), le confiere el Doctorado Honoris Causa.

7 de junio. Asiste y participa en las Primeras jornadas de Estudios Catalano-Americanos, en Barcelona.

16 de junio. Conferencia en Vilafranca del Penedés, por la conmemoración del centenario de la muerte de Manuel Milá i Fontanals. Participa en los actos del «Homenaje de Barcelona a Rómulo Gallegos». 


1985 

En España es nombrado miembro de la Comisión Ejecutiva de la Comisión Catalana del V Centenario para evocar el Descubrimiento de América. Queda encargado para ejecutar la dirección del Diccionario Enciclopédico de Cataluña y América.

24 de abril. En la Universidad de Barcelona (España), recibe el Doctorado Honoris Causa. Su discurso trata sobre «Andrés Bello y Manuel Milá y Fontanals», con la contestación por el Dr. Buenaventura Delgado Criado. El mismo decía refiriéndose que: «Pedro Grases es, por encima de todo, un formidable humanista que ha predicado humanismo durante toda su vida y ha ejercido como tal, haciendo de guía, de consejero, de maestro espiritual de todo el que se le ha acercado pidiéndole ayuda. Ha encarnado en sí mismo las tres virtudes cardinales que, en su opinión, han de orientar la labor del humanista o, si se quiere, del hombre de letras: 1ª La humildad; 2ª El propio respeto; 3ª La discreción. «El mayor saber y el mayor valer humano -ha escrito- van siempre acompañados de la mayor generosidad y humildad».

Miembro de la Asociación de Bibliófilos de Barcelona (España). 


1986 

29 de abril. Es designado para integrar el Consejo Ejecutivo de la Fundación Carlos Pi i Sunyer, en Barcelona.

Junio. La Editorial Seix-Barral publica Vol. 15 de las Obras de Pedro Grases, Índice Acumualtivo de los materiales, trabajos, ensayos y fuentes bibliográficas de los Vóls. 1 a 14. Este índice fue considerado por Tomás Polanco Alcántara un «Pedestal sin Piedra» para todo investigador. La Casa de Bello (Caracas), edita Andrés Bello, el Poema del Cid y la literatura medieval, ensayo que figura como prólogo al Vol. 7 de las Obras Completas de Andrés Bello. 

12 de Octubre. Por instrucciones del Presidente de la República el nuevo grupo de venezolanos naturalizados fue designado con el nombre de “Don Pedro Grases”. 


1987 

Abril. En Barcelona la Editorial Seix-Barral entrega el Vol. 16 de las Obras de Pedro Grases, con prólogo de Antonio Sabaté y Mill, escrito en catalán se titula Hores de joventut i de maduresa, historiando las primeras colaboraciones en revistas y periódicos españoles, especialmente recuerdos de su Vilafranca del Penedés. En esta ciudad se realizó su presentación en la Forum Berges-Balaguer, con palabras del Presidente de la Generalitat de Catalunya, Honorable Jordi Pujol y otros oradores. Pone prólogos a las ediciones de la Comisión Catalana del V Centenario del Descubrimiento de América: Revistas de catalanes en América (Repertorio de 230 publicaciones desde 1831), por José María Balcells y 200 catalanes en América, 1493-1987 (Muestra del Diccionario de Cataluña y América), en proceso. 


1988

Febrero. En España participa en los actos del Centenario del nacimiento de Carlos Pi i Sunyer.

Colabora en el Congreso sobre la Compañía Guipuzcoana de Caracas y don Vicente Amézaga, realizado en San Sebastián y Bilbao.

Reúne los materiales del Vol. 17 de las Obras de Pedro Grases, titulado Bello, Bolívar y otros temas de historia. «El presente tomo en su diversidad temática, -dice en su prólogo-, va presidido por los dos nombres que son índice y eje de la historia cultural y política de América: Bello y Bolívar. En mis volúmenes anteriores he tratado materias concernientes a ambos, y he de confesar que me siento permanentemente atraído a continuar la tarea emprendida hace casi medio siglo. Estoy convencido de que las generaciones futuras tienen en ellos, un venero para disquisiciones que han de seguir señalando el camino correcto y fecundo a quienes quieran descifrar la razón de ser de la civilización americana. Se sucederán las tendencias y los gustos; se ensayarán bases y fundamentos para la historia del hecho cultural y político americano; se hallarán nuevas leyes y criterios explicativos en la continua dedicación de la reflexión humana; pero a la postre tendrá que volverse la mirada a las raíces auténticas de la acción creadora del pensamiento diferenciados y específico de la vida peculiar de un puñado de Repúblicas, que constituyen un mundo de esperanza». (Obras, 17). 


1989 

Termina la compilación del Vol. 18 de las Obras de Pedro Grases, titulado Ensayos y reflexiones, III.

La Biblioteca Ayacucho (Caracas), edita la compilación ordenada y prologada por Grases, Pensamiento político de la Emancipación Venezolana, materiales que cubre el período entre 1776 y 1830.

22 de febrero. La Universidad Metropolitana, de Venezuela, le otorga el Doctorado Honoris Causa en Educación, que le fue entregado junto al escritor Arturo Uslar Pietri.

15 de marzo. Emprende viaje a España para cumplir compromisos en Barcelona y reuniones de consulta sobre proyectos del V Centenario del Descubrimiento de América. 


1991 

Premio Internacional Nicolás Antonio, por la contribución de Pedro Grases a las investigaciones bibliográficas hispánicas, establecido en memoria de Homero Seris, en la Universidad de Siracusa, EE.UU.


1992

Por iniciativa del doctor Ernest Alfred Johnson se instituye el “Pedro Grases Prize for Excellence in spanish” Premio Pedro Grases en excelencia en español, en el Amherst College, Massachusetts, EE.UU.


1993 

Sale a la luz el Vol. 19 de Obras de Pedro Grases, Un paso cada día, título que revela su secreto y enseñanza para el logro de una gran obra como la suya. Premio Nacional de Literatura (Venezuela).


1994 

Entrega de los Premios Nacionales en el Palacio de Miraflores, por el nuevo Presidente de la República, Dr. Rafael Caldera con la presencia del Dr. Ramón J. Velásquez presidente saliente. Grases habla en nombre de todos los galardonados con el máximo galardón que confiere a los creadores en las artes, la literatura y las ciencias.

Se realiza la gran exposición Pedro Grases en la Biblioteca Nacional: la pasión de un bibliógrafo, con una muestra representativa de libros, objetos, condecoraciones y fotografías del maestro con la asesoría de su hija María A. Grases Galofré. En el desarrollo de la muestra en el espacio Maestros y Amigos, Pedro Grases dedicaba a los asistentes ejemplares del Vol. 18 de Obras de Pedro Grases titulado Ensayos y Reflexiones, III (1989). 


1996

19 de septiembre. Se incorpora como Individuo de Número de la Academia Nacional de la Historia con el discurso El paisaje de Venezuela base del humanismo de Andrés Bello, que es contestado por el académico Manuel Alfredo Rodríguez. 


1998 

Inspirado en una frase del gran prosista catalán Josep Plá, su gran amigo, Pedro Grases publica el Vol. 20 de Obras, titulado El Viaje Termina. 


2002 

15 de mayo y 6 de abril. Un grupo de amigos, familiares y discípulos constituyen la Fundación Pedro Grases, que tiene por objetivos fundamentales: 1) Promover el estudio y la divulgación de la obra intelectual de Pedro Grases; 2) Estimular la realización de investigaciones en los diversos campos de la actividad humanística; 3) Conservar el archivo y la biblioteca particular de Pedro Grases,..; y 4) Organizar las actividades… 


2002 

26 de julio. En solemne acto en el Palacio de la Generalitat de Cataluña (Barcelona), presidido por Jordi Pujol, con la asistencia de autoridades, personalidades, amigos y familiares fue presentado el Vol. 21 de Obras, Temas para el estudio de Iberoamérica. Correspondencia de Pedro Grases con intelectuales de Venezuela, América y Europa, 1948-1994. El acto contó con la participación del doctor Pedro Juan Grases Galofré y del estudioso y erudito catalán Albert Manent. 

19 de septiembre. Temas para el estudio de Iberoamérica fue presentado en Venezuela en solemne acto organizado por el escritor Karl Krispin en la Embajada de España con la participación como oradores del doctor Ángel Bernardo Viso y el Excelentísimo Embajador de España Manuel Viturro de La Torre. 


2003 

La Fundación Pedro Grases publica su segundo título Pedro Grases, Apuntes para el estudio de una trayectoria intelectual escrito por Ildefonso Méndez Salcedo.


2003 

30 de junio. En la residencia de Pedro Grases, Qta. Vilafranca Nº 9 de La Castellana, la Academia Venezolana de la Lengua Correspondiente de la Real Española, en su primera sesión especial extramuros entrega al Maestro una placa que reza: «En atención a los relevantes méritos del Individuo de Número de esta Academia Don Pedro Grases insigne humanista, educador de dilatada actuación y consecuente estudioso de la cultura venezolana expresa su reconocimiento y gratitud por tan inmensa e invalorable labor, en ocasión de la sesión especial de la Academia celebrada en esta fecha en su residencia familiar, como un homenaje a su extraordinaria trayectoria» Firman: Oscar Sambrano Urdaneta, director, y Manuel Bermúdez, secretario. 


2004 

11 de febrero. Un grupo de amigos con el respaldo de tres ex−presidentes de Venezuela, académicos, profesionales y vecinos proponen al Municipio Chacao dar el nombre de Av. Pedro Grases a una de las vías principales que pasan por la residencia del maestro en La Castellana. 


2004 

Mayo. Pedro Grases conmovido tiene en sus manos los Tomos I y II de Andrés Bello. Documentos para el estudio de sus Obras Completas, 1948-1985, publicados por la Fundación Pedro Grases bajo el auspicio de la Generalitat de Cataluña durante la presidencia del Honorable Jordi Pujol. Estos dos volúmenes recogen «la labor ciclópea, y no es excesivo el calificativo. pues finaliza una empresa que se inició ya hace muchos años…(…) esto se debe fundamentalmente a una persona, que es Pedro Grases; que Pedro Grases con una labor benedictina, una labor de mérito extraordinario…» (Arturo Uslar Pietri). 

15 de agosto. Fallece en Caracas y fue enterrado dos días más tarde justo al cumplir sesenta y siete años de haber pisado tierra venezolana. 


2004 

21 septiembre. En la Embajada de España fueron presentados los dos tomos de Andrés Bello. Documentos para el estudio de sus Obras Completas, 1948-1985, participaron Oscar Sambrano Urdaneta, ex­presidente de La Casa de Bello, Ildefonso Méndez Salcedo, compilador y el Excelentísimo Embajador Raúl Morodó.

Muere el 15 de agosto del 2004.


2005

Durante la ceremonia de la entrega de los Premios Goya 2005 la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España se recordó a Pere Grases i González junto a otras figuras de la cultura que se fueron. 

Diciembre. La Fundación Eugenio Mendoza en su Asamblea rindió homenaje a dos pilares que sustentaron la obra cultural y social de la fundación, a doña Luisa Rodríguez Planas de Mendoza y don Pedro Grases González. «Sus obras y ejecutorias están de cara al cielo para la posteridad».

El profesor y académico venezolano Francisco Javier Pérez publica su artículo “Pedro Grases o la extinción de los gigantes” Él dijo: «Pedro Grases es de los nombres gigantes de la espiritualidad venezolana».


2006 

La Fundación Pedro Grases publica El Legado de Pedro Grases, compilación de trabajos que recogen y resumen las distintas vertientes del hacer en vida de Pedro Grases, entre ellos un cultor de la amistad y del servicio. 


2009-2010 

Queda declarado el año Centenario del Nacimiento del Maestro Pedro Grases, que se conmemorará en Venezuela, España, Bélgica y los Estados Unidos. La efemérides se inicia con Misa oficiada por el el reverendo Luis Ugalde s. j., Rector de la Universidad Católica Andrés Bello.


Fuentes investigadas:

Documentos de la Fundación Pedro Grases

Documentos del Prof. David R. Chacón Rodríguez

Catálogo Pedro Grases en la Biblioteca Nacional: la pasión de un bibliógrafo. Instituto Autónomo Biblioteca Nacional, Caracas, 1994. PP. 20. 

Cronología. Vida y Obra de Pedro Grases, en Pedro Grases. Escritos Selectos, Vol. 144, Biblioteca Ayacucho, Caracas 1989, PP. 11.

RECUERDO DE MI PADRE 
CON MOTIVO DE MI CUMPLEAÑOS

Pedro Juan Grases Galofré

    

Al fundador [Miguel Torres Carbo] le preguntaron qué era lo que valoraba de su negocio [Vinos Torres] y tendiendo el brazo sobre el hombro de mi padre [Pedro Grases], afirmó que lo que apreciaba muy especialmente, era la amistad y devoción que tuvo la fortuna de compartir con él durante tantos años.

    Hace unos días han confirmado un hallazgo que se había resistido a los estudiosos de la ciencia del espacio. Detectan por primera vez las ondas gravitacionales que predijo el inefable Einstein, presumiblemente a partir de la colisión de agujeros negros. Una noticia tranquilizante ya que nos aseguran que permaneceremos estables sobre la superficie del globo. 

    Con noticias como ésta, generadas a grandes distancias de la tierra, pareciese que recobramos un poco la fe en la humanidad. Nos vamos conociendo mejor, podría afirmarse. Por la pantalla chica ilustran esta noticia como una estructura nubosa que cambia de forma y es de color intensamente anaranjado. 

    Me quedan muchas cosas por entender que desglosaré por separado, pero en vísperas de cumplir 82 años (este próximo domingo en el día de los Enamorados) ésta mañana estuve buscando un vino para celebrarlo y me encuentro en Auto-mercado, con unas botellas de un Gran Sangre de Toro de la Familia Torres fundada a escasos kilómetros del Paseo de San Juan de Barcelona en donde nací. En esos años (circa 1934) la Empresa Torres estaba situada en una casa convencional de Villafranca del Penedés, donde nacieron mis padres, refundada después de la Guerra Civil la cual contaba con unos cuantos galpones que fungían de bodegas. 

    El hecho que justo este año, estando en Costa Rica, transcurridas más de ocho décadas después nacer, me consiga con un vino para el brindis de rigor con mi familia y los Mirambell, que provenga de la comarca del Penedés, no es pura coincidencia. Tiene que haber algo de magia, máxime cuando el patriarca de la Empresa decidió elaborar un Reserva tinto con identidad bien definida y carácter propio, utilizando cepas variadas de uva y ennobleciendo en roble durante 12 meses, que es la que he conseguido. Pasearse ahora por la Empresa ampliada y ubicada en otro sitio, es encontrarse con unas instalaciones imponentes y además infinidad deviñas que se pierden más allá del alcance de la vista en todas direcciones. 

    Mi padre fue un fiel amigo y consejero del fundador Miguel Torres Carbo y muy amigo de su hijo Miguel Agustín. Cuando se presenta la Empresa al iniciar una visita guiada por sus dependencias, ya instalados en una sala de proyecciones y estando de visita los Grases, al fundador le preguntaron qué era lo que valoraba de su negocio y tendiendo el brazo sobre el hombro de mi padre, afirmó que lo que apreciaba muy especialmente, era la amistad y devoción que tuvo la fortuna de compartir con él durante tantos años. Que Dios les tenga en el Cielo y les llegue este muy sentido recuerdo, como símbolo de los auténticos valores del quehacer humano. 


Pedro J. Grases 

Febrero/2016.



 

PEDRO GRASES LE ENTREGO SUS SUEÑOS A VENEZUELA

El Nacional, martes 17 de agosto de 2004, Cultura y Espectáculos, p. 7. (A toda página), Rubén Wisotzki.

    El pasado domingo, apenas comenzaba la tarde, el gran intelectual catalán de nacimiento, venezolano de convicción abandonó el soñar por Venezuela pocas semanas antes de cumplir 95 años de edad. Estudioso sin igual de la obra de Andrés Bello, Agustín Codazzi y Juan Germán Roscio, entre otros, su fallecimiento nunca se traducirá en olvido. Será siempre un sueño vivido.

    El domingo, mientras la gente dejaba constancia de su Sí o su No, el escritor Pedro Grases dejaba con su muerte, a penas comenzada la tarde, el sino de ser para siempre uno de los más grandes intelectuales que haya tenido Venezuela en el siglo XX. No en vano esta tierra caribeña fue para el singular catalán, conocido cariñosamente como maestro, su gran pasión desde su llegada en 1937 huyendo de la Guerra Civil Española. 

Por ello no es de exagerar el suponer que en los momentos finales en los que estuvo acompañado de su hija María Asunción, por las melodías de Beethoven y una que otra composición catalana, Venezuela estuviera presente en sus ya cansados latidos. A ese otro gran nombre de la cultura que fue Pedro Francisco Lizardo le comentó en este mismo periódico en 1963: “Cada vez que a Venezuela se le ha dado un programa nacional, colectivo, de obra conjunta y dinámica, ha respondido. Y lo ha hecho con generosidad. Para mí el ejemplo más claro es la Independencia”.

Nacido en Vilafranca del Penedés, provincia de Barcelona, España, el 17 de septiembre de 1909, Pedro Grases se doctoró en Filosofía y Letras y en Derecho en la Universidad de Madrid. Ya como residente en Venezuela se desempeñó como profesor en el Instituto Pedagógico Nacional, en la Universidad Central de Venezuela y en la Universidad Católica Andrés Bello. En el extranjero impartió clases en la Universidad de Harvard y en la Universidad de Cambridge. Los pasos de ilustres venezolanos como Andrés Bello, Juan Germán Roscio, Simón Rodríguez, Rafael María Baralt y Agustín Codazzi, fueron seguidos de manera tan excepcional por su persona que fue necesario publicar, tal como se viene haciendo desde 1981, sus escritos bajo el título Obras de Pedro Grases y que hasta la fecha superan los 20 volúmenes.

Solamente trabajando a su ritmo, de lunes a domingo sin parar, con la discreción como arma dialéctica, rodeado de más de 20 mil volúmenes, creyendo más en la comunicación que en la discusión, tomando a la solidaridad como un valor fundamental, y con una capacidad de servicio inigualable, pudo Pedro Grases entregar una obra, apuntalada por la investigación y el ensayo, que ha merecido el reconocimiento tanto a nivel nacional como en el extranjero. Solamente así y con el firme deseo de soñar mirando hacia adelante.

La audacia o mejor dicho la imprudencia, reporteril nos llevó en una entrevista, con motivo de celebrarse su 93 aniversario de vida, a preguntarle si el día que se iría de esta vida era el momento de hablar del fin. Con la voz entrecortada y los ojos llorosos, pero con la seguridad de quien sólo ve lo que viene, respondió: “No lo haga. Hable de empezar algo., siempre hable de empezar algo. Tomada su palabra es válido preguntarse: ¿Qué maravillosa empresa emprenderá Don Pedro Grases ahora?


Privilegios que perduran en la memoria

Simon Alberto Consalvi

    Antes de las seis de la mañana de todos los días un taxista recogía a don Pedro Grases en su residencia de La Castellana y lo dejaba minutos después en la Casa de Bello en Altagracia. Esa fue su rutina durante años de años. Cuando ya las fuerzas comenzaron a fallarle, se quedaba en su espléndida biblioteca hogareña a donde llegaban libros de todas partes del mundo, en los más diversos idiomas, y en donde estudiantes, escritores o investigadores venezolanos o extranjeros acudían en busca de orientación o auxilio. Allá lo visité infinidad de veces. Su conversación era excepcional, su amistad cálida, su generosidad ilimitada, su sabiduría siempre abierta que dispensaba como un vaso de agua. En sus buenos tiempos compartíamos un café fuerte y algún habano de hojas finas que encomia el autor de Puro Humo. A su peña de los sábados no pocos iban en busca de sosiego; el gran anfitrión amaba el arte de la conversación y los buenos frutos del dialogo.

    Pedro Grases nació en Vilafranca del Penedés (Barcelona) en 1909. Estudió filosofía y letras y derecho en la Universidad catalana, y ya para 1936 era profesor de esa casa de estudios. El conflicto desatado por la guerra civil lo obligó a abandonar España. La rosa de los vientos lo trajo a Venezuela en 1937. Sin pérdida de tiempo descubre los caminos que lo conducirán a partir de entonces, y durante seis décadas de trabajo cotidiano, a la construcción de una de las obras intelectuales de mayor solidez de nuestro país. Fue, en primer lugar, el ordenador y editor de las Obras Completas de Andrés Bello, una tarea de largo aliento, ejemplarmente llevaba a cabo, recogida en 26 tomos, prologados por especialistas que evaluaron cada uno a su turno el pensamiento del gran humanista venezolano del siglo XIX.

    Grases se esmeró en indagar los orígenes y la documentación de la cultura venezolana. Hombre previsivo y sistemático consideró que sus propios trabajos requerían de ordenamiento. Calculó bien el tiempo que le quedaba. Así, desde 1981, y bajo el sello se Seix Barral, inició la edición de sus Obras en 21 volúmenes. El XX se tituló El viaje se termina, publicado en 1998. El XXI vio la luz en 2002: Temas para el estudio de Iberoamérica. (Correspondencia de Pedro Grases con intelectuales de Venezuela, América y Europa). En los años 60, bajo la presidencia de Rómulo Betancourt, siendo Secretario General de la Presidencia el Dr. Ramón J. Velásquez, Grases, (en compañía de su gran amigo Manuel Pérez Vila), emprendió la tarea de indagar los personajes y las ideas del primer siglo de la República. Así nacieron 15 volúmenes de El pensamiento político venezolano del siglo XIX. 

    Si la contribución de Pedro Grases a la cultura y a la historia de las ideas en Venezuela se hubiera limitado al hallazgo de las Obras de Juan Germán Roscio, el gran filósofo de la revolución independentista en el siglo XVIII y XIX, eso habría bastado para consagrarlo. De El triunfo de la verdad sobre el despotismo, la obra capital de Roscio, se hicieron tres ediciones en Filadelfia y tres en México, según indagó Grases. Ejemplares de la primera edición fueron introducidos a Caracas e incinerados por “la mano del verdugo”. Don Pedro no sólo rescató los papeles del filósofo en bibliotecas extrajeras, sino que editó sus Obras. En el II volumen escribió. “He procedido con suma cautela en cada caso, adjudicándole lo que es indubitable, aunque aparezca firmado por otro o se haya publicado sin firma de autor. Tal es, por ejemplo, la condición del Manifiesto que hace al mundo la Confederación de Venezuela, de 30 de julio de 1811, aunque esté firmada por los representantes del congreso, consta de modo fehaciente que fue redactada por Roscio”. 

En suma, la contribución y los aportes de Pedro Grases a la cultura y a las letras venezolanas desafiarán los avatares del tiempo. Haber sido su amigo y haber disfrutado de sus consejos, del arte de la conversación, fue uno de los privilegios que perduran en la memoria.

El hombre que nos enseñó a leer de nuevo a los clásicos

Edgardo Mondolfi Gudat

    Pocos venezolanos podrían traspasar los términos de la expedición que en vida emprendiera Pedro Grases por estas tierras, tan suyas como la de Vilafranca del Penedés que lo vio nacer en 1909. A quien quiera que desee aproximarse a su obra y aventura intelectual, no puedo menos que recomendarle la modesta autobiografía que, a manera de entrevista, recoge acerca de este bibliógrafo de excepción el escritor Rafael Arráiz Lucca en su libro de reciente aparición, España y Venezuela, 20 testimonios. Allí, casi con la premonición de ser su último mensaje, Grases recrea, entre otros aspectos de su dilatada vida, los recuerdos de una Venezuela esperanzada, como la que llegó a conocer en 1937, huyendo de la violencia de la Guerra Civil y de la intolerancia que ya vislumbraba que se habría de imponer en España al cabo de aquella guerra.

    Aunque Venezuela le ofreció un comienzo humilde, que Grases devolvió con agradecimiento cumpliendo a cabalidad como profesor en el Liceo Andrés Bello y el Instituto Pedagógico, más temprano que tarde revelaría formar parte del más exclusivo linaje de quienes se han preocupado por catalogar la bibliografía nacional, junto con Arístides Rojas, Adolfo Ernst y Manuel Landaeta Rosales en el siglo XIX y, en el siglo XX, Santiago Key Ayala, Ángel Raúl Villasana y, desde luego, Manuel Segundo Sánchez, de quien Grases fuera discípulo y amigo.

    Consagrarse al estudio crítico y bibliográfico de centenares de volúmenes y folletos venezolanistas publicados dentro y fuera del país, ordenar montones de papeles olvidados, someterlos al escrutinio de la luz, editarlos con precisión, y anotarlos con la minuciosidad y paciencia con que sólo él sabía hacerlo, es algo que se dice fácil. Por ello resulta preciso asomarse a la vastedad de sus Obras Completas, editadas entre 1981 y 1993 para calibrar la magnitud de un aporte al repertorio bibliográfico que, a manera de deuda, es difícil que los venezolanos podamos pagar.

    Por tratarse de una obra tan vasta sólo podemos decir, en apretada síntesis, que por obra de Grases hemos tenido la suerte de volver a leer, gracias a la acuciosidad con que se dio a la indagación bibliográfica, a los más importantes clásicos venezolanos como Andrés Bello, Juan Germán Roscio, Fermín Toro, Simón Rodríguez y, por si fuera poco, a adentrarnos –como sólo él fue capaz de darlos a la luz– en los orígenes intelectuales de la emancipación venezolana, la historia de la imprenta en Venezuela, la obra conspirativa de Gual y España, y la obra inclasificable, por su complejidad y misterio, de Francisco de Miranda.

    Según el mismo Grases contara, recién a sus 94 años de edad, llegó a La Guaira a bordo de una nave de poco calado llamada Simón Bolívar. Curiosa coincidencia con el poeta Lord Byron, quien en 1822 fue a pelear a favor de la independencia griega en una goleta de idéntico nombre. Lo hizo Grases en 1937, sin imaginar cuánto le aportaría al país en el que quiso anclar su futuro para dejar atrás a la España en llamas.

Un maestro que dejó huella

Oscar Sambrano Urdaneta

    El maestro Pedro Grases formó parte de aquella brillante diáspora de intelectuales que se vieron forzados a salir de su patria buscando para ellos y sus familias horizontes distintos a los que ofrecía el trágico episodio de la guerra civil española. Nacido en Vilafranca del Penedés (Cataluña) en 1909, fijó su residencia en Caracas desde 1937, y en esta ciudad habitó hasta el domingo 15 de agosto, cuando rindió la vida.

    Durante los años largos y fecundos que permaneció en nuestro país, del que hizo su otra patria, el maestro Grases realizó una continua, disciplinada e impresionante labor intelectual, que tiene pocos parangones en la América Hispana. Formó a numerosos jóvenes que fueron sus discípulos y, en algunos casos, sus colaboradores inmediatos, y se dio a la tarea de investigar, ordenar y comentar las expresiones más importantes de nuestra cultura humanística y sus protagonistas, durante la Colonia, la Independencia, el resto del siglo XIX y todo el siglo XX.

    Los valiosos frutos de esta consagración fueron ordenados e impresos en una colección de 22 gruesos volúmenes, que recogen sus estudios como bibliógrafo, bellista insigne, historiador de nuestras ideas republicanas. Por muchos años, su casa de habitación sirvió como sitio de tertulia de venezolanos consagrados, que acudían semanalmente a intercambiar ideas y comentarios sobre Venezuela y el mundo. La parte más numerosa de sus libros, reunidos a lo largo de muchos años, fue donada por él a la Universidad Metropolitana, donde forma la biblioteca que lleva su nombre.

    En los últimos años de su longeva existencia vio disminuir su salud de modo irremediable. Mantuvo, sin embargo, la alegría de vivir que lo caracterizaba y el aliento para ser útil a quienes acudíamos en busca de su amistad y de su sabiduría. Es de los varones que dejan al marcharse una huella profunda y perdurable en la historia más alta y exigente de nuestra cultura. Me honra haber sido su discípulo, su humilde colaborador y su compañero, lo que multiplica mi duelo por su partida.


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Rafael Arraiz Lucca, “Fraude y cementerio” (Sobre el referéndum y la muerte de Pedro Grases), El Nacional, Caracas 23 de agosto del 2004, A/6.


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GENIO y FIGURA

(Programa corto de radio transmitido tres veces por día en Jazz 97.7 (Caracas-Venezuela)

Producción: Raúl Sanz Machado – Locución: Mary Luz Díaz y Raúl Sanz Machado)

Pedro Grases, serie radiofónica Genio y Figura, Raúl Sanz Machado, emisora Jazz 95.5 FM, transmitida a las 7.30 am. 12.15 y 6.30 pm. de lunes a viernes, 2 de marzo con motivo del bicentenario de la instalación del Congreso Constituyente de 1811, y el programa del centenario de PG el 17 setiembre de 2009.


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Homenaje a Pedro Grases preparado por el Departamento de Audiovisuales y la Biblioteca Pedro Grases de la Universidad Metropolitana.


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Programa Grandes Biografías, conductor Jon Aizpurúa, 2 programas, Unión Cultural 1470 AM, Caracas-Venezuela, 2014.


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Don Pedro Grases, serie Valores, Óscar Sambrano Urdaneta. Vale TV. (Transmitido regularmente), 2005.


Programa cortesía de VALE TV.

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Programa BIOGRAFÍAS, Producido por Macky Arenas y Manuel Felipe Sierra.

31 de Enero de 2016.


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Pedro Grases y la Lingüistica Venezolana I

Francisco Javier Pérez, El Nacional, 21 de Julio de 2014.

    Este próximo 15 de agosto se cumplen diez años de la desaparición física del maestro Pedro Grases (1909-2004). Las convulsiones políticas del país impidieron que se le rindieran los homenajes que su figura de entrega y vocación venezolanistas merecía. Las palabras que siguen quieren ser una modesta contribución para el conocimiento de una de las más importantes parcelas de estudio que transitó. Su formación filológica lo hubiera podido llevar a especializarse solamente en materias lingüísticas. Sin embargo, entiende la demanda por el estudio de la tradición humanística venezolana y es a ella a la que dedica sus muchos años de trabajo y sus muchas horas de desvelo para lograr reconstruir los procesos históricos, describir los hallazgos documentales, organizar los haberes bibliográficos y determinar los logros mentales que todo ello significaba para situar lo que fue el país de la inteligencia y no el de la barbarie. Homenaje personal a la generosidad del maestro, a la perpetuidad de sus enseñanzas y a la fortuna de su legado.


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